LA BELLEZA ///esfuerzos que conlleva/

La belleza no es cara.

En tiempos de crisis hemos aprendido a ahorrar y sobre todo a rentabilizar nuestros recursos personales y naturales, y en el ámbito de la belleza y el cuidado personal lo cierto es que parece un paradigma imposible encontrar métodos de eficacia probada y que nos resulten al alcance de nuestros sufridos bolsillos.

La belleza
Cuando pensamos en el cuidado de nuestra piel, nos viene a la cabeza imágenes de maravillosos productos envasados en estupendos tarros de los más diversos colores, estilos espaciales y materiales de lo más moderno. Estamos por tanto enfocando nuestros deseos de estar bellos usando esos magníficos productos que la ciencia moderna nos ofrece hoy.

¿Pero a qué precios?

La industria de la cosmética mueve alrededor de más de 6.000 millones de euros en España, país que además se encuentra en la primera posición en Europa en operaciones estéticas inbasivas o no. Esto a pesar de lo dicho anteriormente sobre la crisis. Cada español/a se gasta unos 150 euros anuales de media ( mi parte creo que la gasta alguien de la tele) cifra que parece frívola pero no lo es si la comparamos con otros consumos más esenciales.
La crisis del mercado laboral ha provocado que nuestra imagen a veces sea más importante que nuestro curriculum profesional y ésta pase a ser la llave de un posible contrato, o un posible cierre de negocio con un cliente. Por eso que para que nuestra autoestima suba y se mantenga 24 horas arriba necesitamos más que nunca el sabernos guap@s y atractivos, por lo que precisamente, en esta crisis social y económica la industria del cosmético se revaloriza aún más.

¿Pero es la única manera?

No, muy al contrario. Precisamente el uso de estos productos, que en su mayoría están controlados por las autoridades sanitarias para no producir problemas dermatológicos y de salud, a la larga no sirven de nada si no los acompañamos con buenos hábitos de los que han usado nuestras abuelas toda la vida.
Me refiero a la limpieza, a la protección, y a la salud desde dentro para afuera. No podemos pretender tener una piel sana y equilibrada si no nos hidratamos desde dentro bebiendo las cantidades necesarias de agua todos los días, o si no tenemos una dieta sana y rica en fibra, hidratos de carbono, proteínas en su debida medida y las vitaminas que las frutas y las verduras nos ofrecen sin pedirnos nada a cambio.

La belleza desde dentro.

Hábitos como dormir las horas necesarias, no excedernos en el uso de dispositivos a altas horas de la noche, lavarnos con un jabón natural y agua fresca antes de acostarnos, harán mas longeva nuestra piel, y tendremos un

atractivo natural a prueba de toda mascarilla y luciremos un rostro fresco todos los días. La cara es el espejo del alma, decían antes. Y es cierto. Si nuestro humor y nuestro equilibrio personal está a buenos niveles, se refleja en nuestra cara, si sonreímos, nos permitimos bostezar cuando queremos, reímos a carcajadas cuando nos viene en gana y nos expresamos sin hipocresía, el cuerpo, la mente, y nuestro aspecto en general nos lo agradecerán, y además creo que es el camino más barato y sencillo hacia la felicidad.